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viernes, 21 de mayo de 2021

TERCER EJERCICIO: ESCRITURA AUTOMÁTICA

 La Mansión Musical por Triana Suárez



Érase una vez un armario que vivía en una gran mansión abandonada. Su mayor entretenimiento era darle vueltas a las ropas ajadas y polvorientas que aún conservaba en su interior. A veces tarareaba. Un día tarareó tan fuerte que el gramófono del salón le escuchó y quedó fascinado. El gramófono avisó a su amigo el micrófono, que vivía en el estudio, y juntos se dirigieron a la habitación en la que vivía el armario. Sorprendido de ver más objetos, el armario se calló, pero con un poco de persuasión por parte del gramófono, el armario volvió a tararear. Finalmente, gracias a cantar con el micrófono y con la potente emisión acústica del gramófono, entre los tres devolvieron la vida a la vieja mansión.



lunes, 10 de mayo de 2021

SEGUNDO EJERCICIO: ESCRITURA AUTOMÁTICA.

 


Enclaustrada. Atrapada. Busco la luz que quema mis pupilas dilatadas. Palpo el cristal, sigo encajada, siento el olor a carne quemada, Visión nocturna aletargada, furioso humo enganchado en mi cara. Calma la llama de mi cerebro, ya no queda nada. Tenue despertar de mi mirada que proyecta ahora una luz positivada. Azúl cobalto que se desgarra, la parte blanca está casi quemada. Busco el mordisco, busco la rabia, la piel crepita en largas bocanadas. Acto de Fe, ruido de espanto, me voy cayendo al infierno en mil quebrantos. Aniquilada, desintegrada, el fuego azul acude a mi llamada. Insoportable, desfigurada, aquí no hay luz ni hambre ni esperanza.




viernes, 7 de mayo de 2021

PRIMER EJERCICIO: ESCRITURA AUTOMÁTICA (escrito en 2 minutos).

Ejercicio de escritura automática: Diario de un adicto


 Desde el año 2001 hasta el 2019 he sido adicto a ciertas sustancias tóxicas.


Todo empezó con un dolor de cabeza y terminó siendo un quebradero de cabeza.


Yo no era Yo. Era una insignificante "persona" que se refugiaba en las substancias para no enfrentarme a la vida. Y mi vida era un completo desastre, un entramado de mentiras y falsas promesas. Mi vida eran las substacias.


El día a día consistía en cómo conseguir las substancias y consumirlas después. Estaba completamente atrapado en ellas.


Finalmente, en 2019 conocí el CAD de Hortaleza donde conseguí dejarlas por completo en pocos meses. Pero no me engaño:


Un adicto es un adicto para toda la vida y hay que lograr no recaer.


Estoy en ELLO.